Diccionario mexicano: Jerga de cdmx
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Palabras al Azar de "Diccionario mexicano: Jerga de cdmx":
al chile
Esta es una frase nétamente chilanga, de la Ciudad de México. Salida del pecho de nuestros lúcidos chacas de barrio. Es una expresión totalmente vulgar, de cabrones, informal, explosiva a veces.
Al chile se utiliza cuando se quiere acentuar la aseveración de una sentencia, de una frase, de una idea, de una petición, de una acusación. O ser terminante en ella.
En realidad se está jugando aquí con el doble significado de la palabra chile=verga, falo, pito, órgano sexual masculino. Y si alguien dice algo "al chile", es como decir que lo dice "a lo macho", "de wevos", "de veras", "en serio", "de cabrones", "chingue su madre", "neto", "de plano", "así nomás".
En ocasiones una persona molesta puede utilizar todas estas expresiones juntas unas tras otra, estando a punto de una conflagración con un tercero o terceros. O sea que se van a partir su madre; o como dicen en otros países: a dar de coses, cagarse a trompadas, etc.
Ejemplo:
1. ¡Al chile, no te pases de verga y regrésame esa mochila, wey!
2. —Lupita... —¿Qué, wey? —¡Al chile, me lates de a madres! —¡De veras, de veras! —¡Al chile, me cái* que sí! Presta ¿nó?
*acento en la (a), de caer. Aunque sea ortográficamente incorrecto.
3. Pues al chile no me voy y háganle como quieran.
4. —¡No me hables al chile, o te parto tu madre, wey! —Nos la partimos, dirás. —Al chile te vas a rifar. —Al chile, sí. ¿Qué pedo?
5. —Ya perdí toda mi lana en las apuestas. —¿Al chile? —Sí, wey. ¡Todo!, chingó a su madre esto.
6. —Oigan culeros. Ya váyanse a la verga. —No mames, ¿Al chile? —Sí cabrones. 'Ai vienen mis jefes. Ayúdenme a recoger todo el desmadre.
7. —No te pongas allí, está apartado ese lugar. —Pues al chile me voy a poner allí, me vale verga. Es más esto es un robo wey al chile saca todo, o ya valió verga. —No te pongas pendejo o al chile te aviento a la tira.
8. —Al chile, uste' me la pela joven, ¿cómo ve? —¡Al chile!... ¡pito! ¡La bandaaaaa!
chingamadral
Chingamadral=Putamadral(±)
Para aquellos que quieren aprender cómo usar cada uno de ellos es muy sencillo. De entrada son palabras soeces. Pero hay momentos en una plática donde el castellano se encuentra totalmente limitado, lerdo, insuficiente y el orador necesita palabras que tengan la contundencia que explique efectivamente o se aproxime lo más posible a la magnitud que desea describir a su auditorio.
A) Chingamadral: es casi la distancia más grande entre dos entidades u objetos. Y también representa la mayor cantidad de una cosa sin tener el número exacto. La puedes utilizar para describir que una cosa está muy lejos o que hay mucho en existencia. Pero aún mantienes cierto grado de altura o estilo o educación entre los escuchas, aunque puedes comenzar a alarmar a otros.
B) Putamadral: Cuando esa misma cosa objeto o entidad, se encuentra a la distancia más absurda e irreconocible para la mente humana; o existe en una cantidad indescriptible. Entonces utilizas "putamadral". Pero debes ser muy precavido para utilizarla, lo que sea que estés tratando de describir tiene que valerlo realmente. Porque es una palabra que asusta tal vez porque está en los límites del entendimiento mexicano en cuanto a cantidad, o porque suena un poco mal. Por eso debes usarla estrictamente en ocasiones que lo ameriten verdaderamente. Incluso entre amigos cercanos.
C) Se puede utilizar o escuchar algunas veces la última de todas las distancias más aberrantes e inimaginables o cantidades por encima del coeficiente intelectual más elevado. Y es: chingaputarecontramadral. Que puedes utilizar en cualquier momento, pero seguramente pensarán que caes mucho en la exageración. Como que te quieres lucir.
Ejemplo:
A) 1. —Camello ¿Qué tal el tráfico por allá? —¡No manches! ni salgas wey. Hay un chingamadral de carros. —¡No seas mamón! —¡Neto wey! Llevo aquí dos horas y no podemos salir.
2. —Entre México y Argentina hay un chingamadral de distancia de por medio.(dice un mexicano(chingaquedito)) —¡Pero qué dice', calláte boluudooo!(contesta el argentino pedorro)
B) 1. —Maedftra, ¡¿Entondfez entre la tierra y las edftrellas, hay un ¡¡putamadral!! de distancia?! ¡Yo pensé que estaban dferca, coño!(pregunta un españolito avencindado en México) —Así es Antonio Miguel Ridiculirraugui.
2. —Oye pecas ¿qué tanto me qieres?(pregunta la novia preocupada) —Pues... ¡Un putamadral Clotilde! —¡Ay pecas, qué romántico eres!
c) —¿Hay gente ahorita en el metro? —¡Putss un chingaputarecontramadral!
prángana
A) La condición del prángana es no sólo ser bajo de energías o lo que es lo mismo un pinche wevón. Esa misma escasez de energía le empuja a acomodarse en sitios estratégicos como el silloncito cómodo que está frente a la tele.
Si ha de tomarse un esfuerzo que sobrepase su capacidad, será para acercarse las botanas o la comida para cuando el hambre venga a su estómago y tenga que pararse del sillón.
El prángana vive feliz bajo la ley del menor esfuerzo. Incluso puede haber un prángana en en equipo de trabajo. Y es aquel que todos vemos hacer todos los esfuerzos en la dirección opuesta, no en producir, sino en hacer menos.
Son los adolescentes los arquetipos más comunes de prángana. Es posible que pueda justificarse muchas veces sus comportamiento desinteresado por los cambios a los que está sometiéndose su cuerpo. Pero cuando ya pasaste la edad máxima de la adolescencia y el comportamiento se convierte en hábito, es cuando la familia se da cuenta que en la casa acaba de instalarse un asqueroso prángana.
B) El que no pone para las chelas, o la comida o se hace bien wey para cooperar con dinero para lo que se va ingerir o comer o consumir.
C) Alguien muy tacaño, codo, mezquino, egoísta.
Ejemplo:
A) 1. ¡Oye wey! Tu hermano si es bien pinche prángana, se la pasa todo el día viendo tele.
2. Oye Webastián ya cumpliste 40 años y no acabas la universidad y tampoco trabajas. ¡Ya no mames!
B) Pedro: Ya pusieron todos para las chelas y el bajón. ¡Ponle wey! Webastián: —no traigo, ando erizo.
C) — Oye, ese wey que no mame todo le paga su novia y ese wey no pone ni madres. — Sí ese cabrón es bien pinche prángana.
