Diccionario argentino: Jerga de jerga porteña
- a la bartola
- a la buena de dios
- a moco tendido
- a otra cosa mariposa
- abertura meólica
- abstinencia anal
- aca meando sin saber que cago
- achicar el pánico
- afeitado
- ¡aguante los trapos!!
- ajustar las clavijas
- al toque
- alambique
- alcornoque
- alimentado a gofio
- amanza bobos
- andá
- ¡andá a cagar a los yuyos!!
- andá a chupar forúnculos
- andá a la pausa
- andá que te cure hortensia porque lola no te da bola y se fue de licencia
- andá que te cure lola
- andaa
- anécdota autosatisfactoria
- anillo carcelero
- buena fe, escrúpulos y vergüenza
- buenudo
- bufarra
- buscar el color del pedo con una vela
- cabaret
- cabizbundo y meditabajo
- cabo de guardia
- cacatúa
- cada maestrito con su librito
- cada muerte de obispo
- caerse del ego y matarse
- cagar a los saltos
- cagar fuego
- calandraca
- ¡calentitos los panchos!!
- calimestrol
- cama, dama y chocolate
- caminar
- cantar al tiro
- cantar las cuarenta
- cantor de las cosas nuestras
- cantos
- capo lavoro
- cara de chocado
- cara de piedra
Total :483
Palabras al Azar de "Diccionario argentino: Jerga de jerga porteña":
don fulgencio
Dícese así de un adulto que actúa o tiene actitudes de niño en su desenvolvimiento cotidiano, sin que ello se deba a una merma intelectual o patológica.
Tiene su origen en el personaje de historieta creado por el malogrado dibujante, caricaturista, guionista cinematográfico, pintor, publicista y ceramista argentino Lino Palacio (1903 - 1984) y ".. que representaba a un hombre adulto con actitudes infantiles por habérsele prohibido expresar las emociones durante su niñez." (sic Wikipedia)
Ejemplo:
Che boludo, tomate tu tiempo y reflexiona sobre lo que vas ha hacer o decir que sino pareces don Fulgencio.
Má¡¡ que don Fulgencio, ese chabón se hace el buenito, cándido y bienintencionado pero si cuadra te la manda a guardar bien debute.
vergüenza ajena
Dícese así del estado de vergüenza que afectaría a uno en razón de dichos o hechos de un tercero. Si bien esta definición está reconocida académicamente, parecería un contrasentido con la definición de vergüenza por sí sola que habla de un estado de ánimo causado por acciones propias. Como reflexión y sin que ello implique aconsejar o sugerir nada, sería mas correcto que los actos o dichos de otros puedan originarnos estupor, desazón, enojo, ira y así sucesivamente subir en una escala de valores negativos hasta llegar a expresar desaforadamente "A ese miserable hijo de remil puta habría que empalarlo en plaza pública".
Ejemplo:
Sin ejemplo.
al toque
Ahí mismo.
Ejemplo:
"Das vuelta la esquina y al toque encontrás el boliche."
