Diccionario argentino: Jerga de jerga porteña
- a la bartola
- a la buena de dios
- a moco tendido
- a otra cosa mariposa
- abertura meólica
- abstinencia anal
- aca meando sin saber que cago
- achicar el pánico
- afeitado
- ¡aguante los trapos!!
- ajustar las clavijas
- al toque
- alambique
- alcornoque
- alimentado a gofio
- amanza bobos
- andá
- ¡andá a cagar a los yuyos!!
- andá a chupar forúnculos
- andá a la pausa
- andá que te cure hortensia porque lola no te da bola y se fue de licencia
- andá que te cure lola
- andaa
- anécdota autosatisfactoria
- anillo carcelero
- buena fe, escrúpulos y vergüenza
- buenudo
- bufarra
- buscar el color del pedo con una vela
- cabaret
- cabizbundo y meditabajo
- cabo de guardia
- cacatúa
- cada maestrito con su librito
- cada muerte de obispo
- caerse del ego y matarse
- cagar a los saltos
- cagar fuego
- calandraca
- ¡calentitos los panchos!!
- calimestrol
- cama, dama y chocolate
- caminar
- cantar al tiro
- cantar las cuarenta
- cantor de las cosas nuestras
- cantos
- capo lavoro
- cara de chocado
- cara de piedra
Total :477
Palabras al Azar de "Diccionario argentino: Jerga de jerga porteña":
tri tri
Monosíbalos que provienen de la expresión ¿Que hacé tri tri? que utilizaba el personaje Minguito Tinguitela (interpretado por Juan Carlos ALTAVISTA 1929-1989) para saludar a sus mejores amigos o conocidos.
Muchas interpretaciones se han buscado para este término "tri tri" con escaso rigor linguistico y/o académico.
Algunos opinan que proviene de una lengua índigena para identificar al plomo y en tal caso sería ¿Que hacés pesado?, pero siempre en tono amigable.
Otros que es una adaptación de títere o marioneta y entonces le cabría ¿Que hacés muñeco? también afectivo.
Actualmente ese término ha caído en desuso en los términos señalados, pero se lo sigue utilizando en mucha menor medida como sinónimo de algo muy complicado, por aquellos que les gusta hacer alarde de creatividad y singularidad
Ejemplo:
Uh che noo!! No me vengas con esas cosas que son un tri tri.
Ojo con esa mina, que todas sus relaciones fueron tri tri.
loco de remate
Académicamente significaría que alguien ha llegado al límite o fase final de la locura y por lo tanto es irrecuperable. Popularmente se utiliza para identificar a aquellos que incurren en conductas anormales o producen hechos tontos, jocosos, graves, etc., pero siempre de importancia y/o trascendencia. Otros términos similares son "loco de atar" y "loco de la guerra".
Ejemplo:
Ese individuo simula ser un loco de remate para obtener impunidad o inimputabilidad por todas las tropelías que cometió y comete.
La política y la comunicación masiva está plagada de locos de remate que emiten dichos, conceptos y consideraciones evadidas de la realidad, tendientes a confundir, angustiar y socavar la estabilidad y la armonía social. Algunos lo hacen por incompetentes y como una forma de justificar su miserable existencia. La gran mayoría por estipendio a cargo de los factores de poder.
poner las manos en el fuego
Expresión que tiene su origen en las ordalías que se realizaban en la Edad Media y generalmente durante la inquisición, para comprobar si alguien era culpable o inocente. En la actualidad se utiliza en forma interrogativa o afirmativa, según sea para preguntar en forma maliciosa si alguien confía o se juega por un tercero o quién lo hace de motu propio por así sentirlo.
Ejemplo:
No suelo poner las manos en el fuego por nadie, pero este tipo si se lo merece.
Cuando algún chabón te pregunte socarronamente si pondrías las manos en el fuego por alguien contestale que no, pero que lo podrías jurar por él (el que pregunta) con una pena leve por si te equivocas, como podría ser que le agarre (al que pregunta) una colitis con meteorismo por diez días.
