Jerga de "jerga porteña"
- a la bartola
- a la buena de dios
- a moco tendido
- a otra cosa mariposa
- abertura meólica
- abstinencia anal
- aca meando sin saber que cago
- achicar el pánico
- afeitado
- ¡aguante los trapos!!
- ajustar las clavijas
- al toque
- alambique
- alcornoque
- alimentado a gofio
- amanza bobos
- andá
- ¡andá a cagar a los yuyos!!
- andá a chupar forúnculos
- andá a la pausa
- andá que te cure hortensia porque lola no te da bola y se fue de licencia
- andá que te cure lola
- andaa
- anécdota autosatisfactoria
- anillo carcelero
- buena fe, escrúpulos y vergüenza
- buenudo
- bufarra
- buscar el color del pedo con una vela
- cabaret
- cabizbundo y meditabajo
- cabo de guardia
- cacatúa
- cada maestrito con su librito
- cada muerte de obispo
- caerse del ego y matarse
- cagar a los saltos
- cagar fuego
- calandraca
- ¡calentitos los panchos!!
- calimestrol
- cama, dama y chocolate
- caminar
- cantar al tiro
- cantar las cuarenta
- cantor de las cosas nuestras
- cantos
- capo lavoro
- cara de chocado
- cara de piedra
Total :480
Palabras al Azar de "Jerga de "jerga porteña"":
protoculo
Dícese así cuando la implementación de algún protocolo hace que las cosas salgan para el ojete.
Ejemplo:
Sobran los ejemplos.
andá a la pausa
Expresión elegante que suplanta a "callate la boca", "no molestes", "dejate de joder", "no hinches las pelotas" y otros.
Tendría su origen en el léxico televisivo.
Ejemplo:
A los que opinan de un tema sin la más mínima noción del mismo, lo mejor es mandarlos a la pausa y que se queden ahí.
ver las patas de la sota
Expresión que significa presentir, sospechar, vislumbrar, etc. que en un asunto que se está tratando o discutiendo hay algo oculto o poco claro que desnaturaliza el tema y quizás lo vuelve peligroso para el interés propio o de ajenos.
Ejemplo:
En la próxima reunión con esos señores concentrémonos en ver las patas de la sota de los planteos que hacen, ya que conociéndoles el paño no sería raro que traten de embocarnos.
No bién entendí las patas de la sota, me levanté, los mande al carajo y me fuí.
Algunos políticos son especialistas en ocultar las patas de la sota en sus propuestas para que se lleven a cabo y cuando se descubre la matufia y ya es tarde, se victimizan diciendo que ellos fueron claros en sus explicaciones y que no es su culpa que no los hayan entendido.
